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 Foto: educacion.uncomo.com

Desde luego apoyo totalmente la tesis que dice que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra; no aprendemos y parece que nos gusta creernos las mentiras que nos cuentan. Ayer por la tarde recibí una llamada telefónica de uno de mis primos; hacía tiempo que no hablaba con él y lo último que sabía es que estaba vendiendo seguros desde hace algunos meses. La conversación discurrió más o menos así:

– ¿Qué pasa prima? Cuanto tiempo! oye que al salir de la oficina me he encontrado con tus padres y me he acordado de ti ¿cómo te va todo?

O sea que mi madre le ha preguntado cómo le va en el trabajo, él le ha contado que maravillosamente bien y que están buscando gente en su oficina, a lo que mi madre, como buena madre que es, le ha pedido que me llame para ver si me animo.

– Pues nada tío aquí luchando y buscando trabajo, ¿y a ti qué tal te va con lo de los seguros?

– Genial, estoy más contento. ¿Sabes que en mi oficina están buscando nuevos productores?

¿En serio?¿Otro nuevo eufemismo para no decir la palabra “comercial”?¿Pero cuántos más se van a inventar? Voy a entrarle un poco al trapo a ver qué me cuenta que no sepa.

– Mira, las comisiones están geniales y los seguros no son difíciles de vender, porque tenemos pólizas desde dos euros al mes ¿quién no te compra un seguro por dos euros al mes?

– Pues… yo por ejemplo…porque me llamaste para venderme una y no te la compré.

– Ya tía pero tú eres una rata.

Risas…

– A ver – me pongo seria – por ejemplo ¿cuánto ganaste el mes pasado?

– Pues si no hubiera sido por los “strongisn” habría sacado casi setecientos euros. Vamos! que está superbien.

– ¿Qué son los “strongisn”? – le pregunto con curiosidad

– Pues son las comisiones que tengo que devolver si un cliente mío se da de baja en los seis primeros meses del año.

¿Perdona? ¿Qué tienes que devolver qué?

– Tía, es normal…si a mi me pagan una comisión por traer un cliente con un contrato de un año, es normal que si el cliente no cumple pues yo devuelva esa comisión que no me correspondía, ¿no?

– Pues no, porque como tú bien has dicho el que no cumple es el cliente, y tú no tienes ninguna culpa, así que no tendrías que devolver ningún dinero. Santa Rita, Rita, Rita… – suspiro- ¿Y tienes fijo o sólo a comisión?

– No, sólo a comisión, pero ya te digo que es fácil de vender, y las comisiones están bien.

– Están bien cuando no te las quitan….

– Prima…

– Vale, vale…oye y ¿es a puerta fría o vas con las visitas concertadas?

– Pues como yo quiera, puedo llamar antes a los clientes para concertar una cita con ellos, o puedo ir a puerta fría.

Vamos…puerta fría de toda la vida. Pero que si son contactos tuyos como el amigo de tu amigo, lo llamas antes…

– ¿Y te tienen contratado?

– Sí, me tienen contratado. Tengo un contrato mercantil.

– ¿Entonces eres autónomo?

– No, no… tengo un contrato mercantil.

– Ya…sé lo que es un contrato mercantil. Por eso te pregunto si eres autónomo.

-Que no soy autónomo, que lo que tengo es un contrato mercantil.

Y dale…o le han lavado mucho el cerebro, o es sordo, o tonto, o a lo mejor todo junto…

– Te lo voy a preguntar de otra manera: ¿tu seguridad social quién la paga?

– Nadie.

Zas! en toda la boca!

-Ea pues ya está! ¿Qué quieres que te diga? Yo me lo pienso y te llamo si eso ¿vale?

¿Cómo puede ser tan fácil comerle la cabeza a la gente? Es que mañana me voy al polígono, compro…no sé…bombillas leds, ahora que la factura de la luz ha subido tanto, se las reparto a cuatro “productores” o “consultores energéticos” y los suelto en un barrio a vender puerta por puerta mientras yo me tomo una cervecita en un bar. No me hace falta ni contratarlos ni nada de nada…

Es que soy tonta, con lo fácil que resulta emprender en este país y yo aquí pasando necesidades…

Nota: Si no has leído mi experiencia como comercial a puerta fría ahora es el momento, échale un vistazo aquí.

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Sobre trabajos dignos

La crisis en España empezó en el 2007 pero a mí me llegó sólo hace tres años, cuando confiando en mis posibilidades le eché valor, y tras una, muy mala, racha en el trabajo llegué a un acuerdo con ellos y puse fin a mi relación laboral con la empresa en la que había trabajado durante casi una década. Desde ese momento todo ha ido cuesta abajo y sin frenos… Casi desde el principio me planteé la posibilidad de escribir un blog, pero fui entrando en la desidia y en el tan temido “mañana lo empiezo”, hasta que se me ha acabado la prestación por desempleo y la ayuda y todo sin haber tenido la oportunidad de encontrar un trabajo digno. Aquí es donde muchos dirán que quizá soy exigente a la hora de encontrar un puesto de trabajo, pues no señores, para mí un trabajo digno es aquel en el que yo ofrezco un servicio a cierto señor empresario, y ese señor empresario a cambio me da un sueldo. Desde este punto de vista veo yo lo que debe ser un trabajo digno.

No sé en el resto del país, pero en mi provincia todas las ofertas de trabajo disponibles son de comercial, y no tengo nada contra los comerciales, de hecho todos estamos obligados a vender continuamente, y lo hacemos casi de manera inconsciente, ya desde pequeños cuando intentamos que nuestro padre entienda que hemos suspendido porque la profesora nos tiene manía; ¿o no? ¿y cuántas veces le hemos “vendido la moto” a nuestra pareja para conseguir algo? Todos somos vendedores natos; pero lo que no somos es una ONG.

“Es que tienes que aprender el trabajo” te dicen, o “¿Cómo te voy a pagar sino has vendido nada?”, “Tendré que ver cómo trabajas antes de pagarte” y mil zandeces más. Bajo esta misma premisa puedo abrir mañana una tienda de zapatos, y meter a una chica para que aprenda el oficio,  cada día que no venda ni un par de zapatos pues no cobrará porque no estará haciendo su trabajo, y por supuesto tendrá que estar dada de alta como autónoma y cobrar sólo una comisión sobre cada par de zapatos que venda. Y que no se queje la señorita o el fulano en cuestión, porque será un trabajador privilegiado, que hay muchos vendedores obligados a ir puerta por puerta pagando ellos el transporte y en mi tienda de zapatos habrá aire acondicionado y no se mojará cuando llueva.

Si esta situación no nos parece real ni posible, ¿por qué si que lo aceptamos en el caso de los comerciales puerta a puerta? Me da igual lo que vendan, si un trabajador está dado de alta como autónomo, ya, y para empezar, por definición no es un asalariado sino lo que su propio nombre indica es AUTONOMO, es un empresario independiente, y puede dedicar su tiempo a lo que le parezca y vender los productos que le apetezcan. Un trabajador autónomo puede perfectamente tocar a una puerta y si no consigue colocar un contrato de Iberdrola intentar vender un vibrador, porque para eso es un trabajador autónomo y se paga él mismo su seguridad social.

En este tiempo he intentado evitar por completo este tipo de puestos de “trabajo” pero llega un punto en que te dices “bueno, vamos a intentarlo, quizá no es tan malo y yo soy una exagerada”. Y vas a una entrevista en la que te cuentan poco, o nada sobre la empresa,y te despiden amablemente con un “ya te llamaremos”. Y siempre llaman, para tu sorpresa siempre llaman, en el sector comercial a puerta fría no hay crisis. Si quieres puedes empezar a trabajar mañana ¿qué digo mañana? ahora mismo, da igual que sean las dos y media de la mañana, que para eso eres autónomo y si te da la gana empezar a vender contratos de Endesa a las tres de la mañana, para que tengas un margen y prepararte al menos el “pich” que lo llaman ellos, pues lo haces y si consigues vender algo olé tú y tus huevos morenos!!! eso es productividad sí señor!!!

Una vez pasada esa dura criba de selección, con suerte, te meten en un coche con un par de desconocidos, sin suerte te dicen a dónde tienes que ir y te buscas la vida que para eso eres autónomo, y empiezas a ver cómo un compañero va tocando a las puertas diciendo “Soy el de Sevillana” (Sevillana de Electricidad, es el nombre de al antigua comercializadora de electricidad en Andalucía, actualmente es Endesa, pero como los andaluces somos así seguimos llamándola Sevillana), y da igual que seas comercial de Iberdrola, tú dices “Señora vengo de Sevillana, para revisarle si le podemos hacer un descuento en el recibo”, y también da igual que el precio del kilowatio sea más caro con Iberdrola, tú limítate a decir que le vas a hacer un descuento en la factura y verás como ni una Maruja se te resiste.