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También en El Corte Inglés

La verdad es que sólo vuelvo al blog para contar penas…al final tendré que cambiarle el nombre y llamarlo algo así como “Crónicas de una desempleada” o por el estilo. Pero no puedo evitar publicar cada vez que me encuentro con un fraude o engaño en mi búsqueda de empleo.

Y es que vamos a ver…¿tan difícil es? Un señor tiene una empresa y necesita alguien que cubra un puesto de trabajo, en esto, como en todo en la vida, impera la ley de la oferta y la demanda, si el puesto es de calidad pues se inscribirá mucha gente en la oferta y el empresario tendrá la oportunidad de seleccionar al candidato que estime oportuno. Si por el contrario, resulta que no se apunta a la oferta ni Rita la Cantaora, que, por cierto siempre he querido saber quién era esa señora, pues el empresaurio tendrá que replantearse qué ofrece y en qué condiciones para que ni siquiera haya tenido candidatos.

Pero en fin…esto es Españistán y, por supuesto, las cosas no funcionan así… Debo reconocer, que mi primer impulso fue “esto lo publico ahora mismito en el blog” pero decidí meditarlo un tiempo y tomar la decisión luego. Aún así he decidido publicarlo, porque, considero que si denuncio los abusos y engaños de una empresa pequeña y de empresas de telemarketing ¿por qué no hacerlo con una empresa grande?.

Porque desde luego El Corte Inglés es un peso pesado, de hecho, hasta hace apenas unos años no se leían noticias de abusos patronales relacionados con ECI, pero claro, teniendo en cuenta la pasta gansa que se dejaban en publicidad en todos los medios, a ver quién era el periódico que se arriesgaba a perder esa mordida.

A lo que voy, que me disperso… A pesar de que actualmente ingreso algo de dinero como fotógrafa en las BBC, de eso hablaremos en otra ocasión, porque da para post, y de los buenos, y a través de mi actividad como Youtuber novata, sigo buscando empleo, porque, con eso no me da para vivir. Cierto es, que paso la mayor parte del día ocupada, ya sea con la fotografía o con los vídeos, y tengo que reconocer que ambas actividades me apasionan, pero supone poco a fin de mes y sigo buscando.

Después de las últimas experiencias con ofertas que resultaban ser de falso autónomo, intento huir de ellas como de la peste, y casi de todo lo que tenga el término “comercial” en el texto de la oferta. Aunque debo decir que cuando vi en Infojobs una oferta de comercial para Seguros El Corte Inglés pensé: “bueno, no creo yo que en El Corte Inglés te digan de hacerte autónomo” así que me vine arriba y me inscribí.

He sacado una captura de la oferta para que podáis ver las condiciones (podéis hacer click sobre la imagen para verla en grande)

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Y por si quedan dudas, aunque no sé el tiempo que estará disponible en el portal de empleo, también os dejo el link de la oferta.

Bien, hasta aquí, todo parece normal. Buscan 5 comerciales y ofrecen  un contrato de 2 meses para pasar después a indefinido, además con un sueldo de 18.000€ a 20.000€. No está mal.

Creo recordar que esa misma tarde recibí un correo electrónico:

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La verdad es que, en un principio, me dio la impresión de que no habían leído el curriculum , sino que simplemente le mandaban ese mail tipo a todas las personas que se inscribían, más que nada, porque existen herramientas de mailing, que incluso siendo gratuitas, son capaces de personalizar un poco el saludo y poner el nombre del destinatario, en lugar de un simple y soso “Buenos días”, y además por el hecho de enviarme el correo con copia oculta.

Señores de El Corte Inglés, de verdad, usen un software de mailing, es un consejo que les doy, y gratis.

Contesté al correo cortesmente e imprimí el curriculum. Tengo que decir en cuanto a este punto, que me molesta sobremanera las entrevistas de trabajo en las que te piden que lleves un curriculum; me explico, yo lo llevo siempre siempre siempre, porque me lo curré mucho y tiene un formato muy original, considero que puede ser un punto diferenciador con el resto de curriculums que reciba la empresa. Pero me molesta que ellos me lo pidan ¿no tienen el de infojobs?¿o el del SAE? ¿o el que les he enviado por mail?…¿para qué quieren otro? Y ya el colmo del colmo son las que que, además de eso, te dan una ficha para rellenar en la que tienes que poner tus estudios y tu experiencia profesional. ¿Pero para qué quieren la misma información repetida tres veces? ¿acaso van a compararlos y ver si me he equivocado al poner alguna fecha?

Tiene que haber algún punto que se escapa a mi corta mente de currito… en fin…

Llegué temprano a la entrevista, que ya había supuesto que sería una sesión grupal, y evidentemente no me había equivocado. Creo que en total éramos unas ocho personas.

Nos reunieron en una sala y nos pusieron un power point muy mono explicándonos de dónde surgía Seguros ECI y cosas por el estilo. También nos contaron que no tenían un número de vacantes por cubrir, sino que simplemente cogerían a los que fueran aptos, porque iban a empezar una nueva campaña y querían ampliar la plantilla.

Tengo que admitir que el señor que nos dio la charla era un buen comunicador y, por supuesto, un buen vendedor. Nos contó que no hacían puerta fría, ni llamadas en frío sino que la base de datos que usaban era fantástica, ya que sólo llamaban a los titulares de tarjetas ECI y eso era genial por varios motivos; por un lado son ya clientes de la marca y conocen todas sus ventajas, y por el otro, no pueden decirte que no tienen dinero para pagar un seguro porque, precisamente, uno de los requisitos para obtener la tarjeta de cliente es tener solvencia.

La verdad es que desconozco cuáles son los requisitos para obtener la tarjeta porque no la tengo, ni tengo interés en conseguirla. Tenía una tarjeta autorizada porque mi padre era empleado del grupo, y básicamente la usaba para aparcar gratis dos horas cuando bajaba al centro de Málaga. Al jubilarse mi padre me la desactivaron y ahí acabó mi relación con El Corte Inglés.

Pero sí que tengo experiencia en telemarketing.  ¡Y mucha! Si me intentas vender tu base de datos de ya clientes como fantástica, perdona que te diga, pero tu base de datos no es fantástica, tu base de datos está quemada. No sé cuántos titulares de tarjetas ECI habrá, pero si existen call centers llamando continuamente a esos titulares para ofrecerles seguros, tienen que estar hartos, pero muy hartos de que intenten venderles algo a cada paso.

Además, y esto son suposiciones mías, el señor nos explicó que, en ocasiones había que salir de la oficina para ir a casa de los clientes a que firmaran el contrato, aunque lo habitual es que éstos se desplacen a la sede para firmarlo in situ, de lo cual supongo, y hago énfasis en supongo, que los comerciales de Málaga llamarán sólo a Málaga, más que nada para poder cerrar ese trámite, así que eso estrecha más el círculo y ya no estamos ante una base de datos quemada sino ante una achicharrada.

Y por supuesto, ni que decir tiene, que aún siendo titular de la dichosa tarjeta, puedes usar como objeción motivos económicos, ya que pudiste haberla conseguido hace veinte años y ahora no tener un duro. A no ser, cosa que desconozco, que te la quiten si te quedas en paro.

En fin, que en este punto de la charlita yo ya pensaba “bueno…por intentarlo que no quede, si luego resulta que no se vende una mierda, pues por lo menos el mes de prueba me lo pagarán y listo”.

Pues va a ser que no, porque al llegar al punto de las condiciones laborales nos explicaron que el contrato era mercantil, es decir, en régimen de autónomos.

Alguien de la sala le preguntó: “Pero en la oferta ponía indefinido, no?”, a lo que, en un alarde de imaginación el señor del power point contestó: “claro, mercantil indefinido”.

¡Surrealista es decir poco!

Continuó contando que el primer mes daban una “beca” de 300€, ya que la mitad del mes sería de formación, y no se podría vender de forma efectiva, y cuando le preguntaron si había algún fijo en el sueldo el señor no quiso entrar en detalles y simplemente dijo que eso se aclararía en las entrevistas posteriores. Hecho que me hace pensar que no existe ninguna parte fija en el salario y todo se cobra a comisión.

Ni que decir tiene que, además, dedicaron un rato a contar las ventajas que tiene, a día de hoy, el darte de alta como autónomo, y que, ahora mismo sólo cuesta 60€ al mes. Lo que no contaron, es que esa reducción es sólo para la primera vez que te das de alta como trabajador por cuenta propia, da igual que esa vez dure un día o un mes, si luego quieres volver a darte de alta como autónomo ya no puedes usar esa reducción, y por tanto, al haberla usado para trabajar en ECI si más adelante quieres trabajar por tu cuenta, con un proyecto propio lo tendrás más difícil, porque tendrás que pagar los 300€ del autónomo enteritos, sin ninguna reducción ni ayuda, porque ya no será la primera vez que emprendes, sino la segunda.

No contentos con eso, nos dieron la dichosa fichita para rellenar. ¡Cuanto odio esas fichas, de verdad! al menos, tengo que decir a su favor, que en ella no preguntaban por la experiencia laboral sino que eran preguntas más orientadas a definir el perfil profesional. Pero también tengo que decir en su contra que te marcaban como campo obligatorio el DNI ¿en serio? ¿para qué puñetas quieren mi DNI? ¿sabéis a la cantidad de datos personales que pueden acceder simplemente con tu DNI…? Como en otras ocasiones opté por inventarlo, lo siento, pero esa información es personal, no la tengo incluída en el curriculum, y por supuesto no la voy a incluir en una ficha laboral de ninguna entrevista de trabajo.

Finalmente salí de allí bastante decepcionada/cabreada y, como he contado al principio del post, dispuesta a contarlo aquí rápidamente, pero tras una charla con mi hermana, decidí tomar un poco de distancia y meditarlo un poco antes de hacerlo “en caliente”.

¿Qué me empujó a contarlo? Pues, que no sé si habrá sido casualidad o no, pero a los pocos días de la entrevista recibí una llamada de Seguros El Corte Inglés, aunque no para nada relacionado con trabajo, no, sino PARA VENDERME UN SEGURO DENTAL!!!

A día de hoy no tengo la tarjeta ECI, aunque es posible que aún forme parte de su maravillosa y actualizadísima base de datos, así que lo primero que me vino a la mente fue la fantástica fichita que rellené en la entrevista. Aunque ya digo, que no puedo asegurar que me hayan llamado sacando los datos de ahí, esto es, simplemente, una corazonada, pero fue suficiente como para hacer varias cosas:

Primero: Denunciar la oferta de empleo en Infojobs, como fraudulenta, ya que ofrecen contrato de 2 meses + Indefinido y resulta ser mercantil.

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Segundo: Increpar un poco al community manager por twitter, que además tiene suerte de que no quiera mezclar churras con merinas, porque en la cuenta de twitter del canal de youtube tengo quince mil seguidores.

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Y Tercero: Contártelo a ti

Por cierto, el community ha optado por hacer mutis por el foro y no alimentar al troll, aunque creo que le mandaré el link de esta entrada, quién sabe, quizá la disfrute.

Más de lo mismo

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 Foto: educacion.uncomo.com

Desde luego apoyo totalmente la tesis que dice que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra; no aprendemos y parece que nos gusta creernos las mentiras que nos cuentan. Ayer por la tarde recibí una llamada telefónica de uno de mis primos; hacía tiempo que no hablaba con él y lo último que sabía es que estaba vendiendo seguros desde hace algunos meses. La conversación discurrió más o menos así:

– ¿Qué pasa prima? Cuanto tiempo! oye que al salir de la oficina me he encontrado con tus padres y me he acordado de ti ¿cómo te va todo?

O sea que mi madre le ha preguntado cómo le va en el trabajo, él le ha contado que maravillosamente bien y que están buscando gente en su oficina, a lo que mi madre, como buena madre que es, le ha pedido que me llame para ver si me animo.

– Pues nada tío aquí luchando y buscando trabajo, ¿y a ti qué tal te va con lo de los seguros?

– Genial, estoy más contento. ¿Sabes que en mi oficina están buscando nuevos productores?

¿En serio?¿Otro nuevo eufemismo para no decir la palabra “comercial”?¿Pero cuántos más se van a inventar? Voy a entrarle un poco al trapo a ver qué me cuenta que no sepa.

– Mira, las comisiones están geniales y los seguros no son difíciles de vender, porque tenemos pólizas desde dos euros al mes ¿quién no te compra un seguro por dos euros al mes?

– Pues… yo por ejemplo…porque me llamaste para venderme una y no te la compré.

– Ya tía pero tú eres una rata.

Risas…

– A ver – me pongo seria – por ejemplo ¿cuánto ganaste el mes pasado?

– Pues si no hubiera sido por los “strongisn” habría sacado casi setecientos euros. Vamos! que está superbien.

– ¿Qué son los “strongisn”? – le pregunto con curiosidad

– Pues son las comisiones que tengo que devolver si un cliente mío se da de baja en los seis primeros meses del año.

¿Perdona? ¿Qué tienes que devolver qué?

– Tía, es normal…si a mi me pagan una comisión por traer un cliente con un contrato de un año, es normal que si el cliente no cumple pues yo devuelva esa comisión que no me correspondía, ¿no?

– Pues no, porque como tú bien has dicho el que no cumple es el cliente, y tú no tienes ninguna culpa, así que no tendrías que devolver ningún dinero. Santa Rita, Rita, Rita… – suspiro- ¿Y tienes fijo o sólo a comisión?

– No, sólo a comisión, pero ya te digo que es fácil de vender, y las comisiones están bien.

– Están bien cuando no te las quitan….

– Prima…

– Vale, vale…oye y ¿es a puerta fría o vas con las visitas concertadas?

– Pues como yo quiera, puedo llamar antes a los clientes para concertar una cita con ellos, o puedo ir a puerta fría.

Vamos…puerta fría de toda la vida. Pero que si son contactos tuyos como el amigo de tu amigo, lo llamas antes…

– ¿Y te tienen contratado?

– Sí, me tienen contratado. Tengo un contrato mercantil.

– ¿Entonces eres autónomo?

– No, no… tengo un contrato mercantil.

– Ya…sé lo que es un contrato mercantil. Por eso te pregunto si eres autónomo.

-Que no soy autónomo, que lo que tengo es un contrato mercantil.

Y dale…o le han lavado mucho el cerebro, o es sordo, o tonto, o a lo mejor todo junto…

– Te lo voy a preguntar de otra manera: ¿tu seguridad social quién la paga?

– Nadie.

Zas! en toda la boca!

-Ea pues ya está! ¿Qué quieres que te diga? Yo me lo pienso y te llamo si eso ¿vale?

¿Cómo puede ser tan fácil comerle la cabeza a la gente? Es que mañana me voy al polígono, compro…no sé…bombillas leds, ahora que la factura de la luz ha subido tanto, se las reparto a cuatro “productores” o “consultores energéticos” y los suelto en un barrio a vender puerta por puerta mientras yo me tomo una cervecita en un bar. No me hace falta ni contratarlos ni nada de nada…

Es que soy tonta, con lo fácil que resulta emprender en este país y yo aquí pasando necesidades…

Nota: Si no has leído mi experiencia como comercial a puerta fría ahora es el momento, échale un vistazo aquí.

No dirán que no lo intenté

Finalmente después de recibir numerosas llamadas para trabajar como comercial a puerta fría decidí entrar en el juego y probar suerte; quizá después de todo a lo mejor me estaba equivocando y mis prejuicios no me dejaban probar una oportunidad única.

Pero empezaré por el principio. Al poco de quedarme sin empleo y buscar y rebuscar entre ofertas decidí dedicar parte de mi tiempo a un proyecto de venta directa, en plan reuniones, de esas que hacían nuestras madres para conocer nuevas marcas de cremas y fiambreras. Me lié la manta a la cabeza, invertí unos trescientos euros en un pequeño inventario, y me lancé a vender por mi cuenta. Tengo que decir que amorticé la inversión en poco tiempo y que raro es el mes que no saco un dinerillo con mi maleta, pero si sigo buscando trabajo es porque, a día de hoy, aún no me da un sueldo como para poder vivir exclusivamente de ello sin buscar otra fuente de ingresos.

Pues bien, en una de estas reuniones una de las asistentes se fijó en mí; me contó que trabajaba en una empresa de venta a puerta fría. En concreto me comentó que comercializaban contratos de Iberdrola, como comenté en el post anterior en Andalucía la empresa distribuidora es Endesa (comunmente llamada “Sevillana”), y desde que se abrió el mercado hay una lucha en la calle entre los comerciales de Iberdrola, Eón y la propia Endesa para conseguir que cambies el contrato con ellos. Pues bien, la chica, muy maja por cierto, era la administrativa de la oficina y me dijo que su empresa era “Increíble”, que no había visto en tiempos de crisis gente que ganara más dinero, por desgracia ella no se beneficiaba de ello, ya que al ser administrativa contaba con un sueldo fijo y no optaba a cobrar comisiones.  En fin, tanto me insistió en que podía conseguirme una entrevista que finalmente acepté.

La entrevista fue normalita. El señor que me recibió en su despacho, imagino que por el mismo motivo que las teleoperadoras, me soltó un discurso sobre la liberalización del mercado energético, del que entendí bien poco, además lo hizo cual presentador de telediario leyendo su teleprompter,  a una velocidad que haría palidecer de envidia a la mismísima Lisa Simpson. Después de la entrevista, de la que pude retener poca información dada la sobredosis recibida, me quedé con varias ideas claras: decían que Iberdrola es la eléctrica más barata y se trataba de un trabajo de falso autónomo. Lo intenté pero puedo jurar cual Escarlata O’Hara poniendo a Dios por testigo, que por más que lo intenté, al salir de esa oficina no fui capaz de recordar ningún dato más de todos los que me había dado ese hombre; estaba tan obnubilada pensando en lo rápido que hablaba y lo bien que se sabía de memoria todos esos datos, que el bosque no me dejó ver los árboles. Recuerdo que salí de allí y le dije a mi chico: “No me he enterado de nada de lo que me ha contado este hombre, sólo sé que es para vender Iberdrola a puerta fría y que llamarán esta tarde a los seleccionados para que vengan un día de prueba”

Antes de terminar mi trayecto de veintidós minutos en tren hasta casa ya me habían llamado. ¡Oh qué sorpresa! primer punto de mis prejuicios confirmado: “si vas a una entrevista para comercial a puerta fría te llaman siempre, pero siempre siempre”. En fin, me volvieron a citar para dos días después, ese día me darían la formación y me enseñarían de qué iba el trabajo. El día señalado me levanté a las siete de la mañana, cogí el tren y llegué a la oficina unos diez minutos antes de que abrieran. La verdad es que la oficina la tienen en un sitio increíble de la capital, un piso grande en el centro bien decorado, con techos altos y vigas de madera, nada que ver con todo lo que había leído por Internet sobre oficinas a medio decorar en sitios cutres y sin letrero. Aquí había carteles con el nombre de la empresa por todas partes, estaba decorado en colores corporativos y  daba la sensación de llevar mucho tiempo funcionando. Todo el personal iba impecable, ellos de traje y corbata y ellas con taconazos y listas para asistir a un cóctel; yo creo recordar que llevé mis vaqueros más nuevos y una camisa además de, previsoramente, calzado cómodo.

A los nuevos, que éramos tres, nos hicieron pasar a una sala aparte del resto, en la que nos sentaron y nos pusieron un vídeo con los últimos logros de la empresa. Tras el vídeo entró una chica y nos explicó, de nuevo, que nuestro trabajo consistiría en ofrecer contratos de Iberdrola a los clientes de Endesa y Eón, que teníamos que acabar con todas las tarifas de último recurso que nos encontráramos, porque éramos la pera e íbamos a quedarnos con todo el mercado en la provincia. Yo iba dispuesta a aguantar el día, pasara lo que pasara estaría ahí el día entero, más que nada para ver de una vez por todas si el trabajo de comercial a puerta fría es tan malo como dicen por ahí; se ve que una chica en la misma situación que yo pensaba distinto y preguntó: “Yo quiero saber si tengo que darme de alta como autónomo para trabajar con vosotros y si voy a tener sueldo fijo”, dejo a vuestra imaginación las respuestas que recibió, sólo diré que se levantó y se fue, muy educadamente, eso sí. Bueno, ya sólo quedábamos dos, a cada uno nos asignaron un coordinador y nos dijeron que pasaríamos el día con ellos. Y ahora viene la sorpresa número dos: me fui con el coordinador, JL lo llamaremos, nos subimos tres personas en su coche y me dijo que íbamos a una localidad a más de cincuenta kilómetros de distancia, total casi una hora de viaje saliendo a las nueve y media de la mañana… me esperaba un día largo, sin duda. El viaje pasó sin pena ni gloria a no ser porque todos mis compañeros hacían referencia a su futura oficina, les pregunté al respecto y se ve que dentro de la empresa si conseguías un número determinado de ventas te abrían una oficina, no me terminó de quedar muy claro el tema, porque tal y como lo entendí les dan derecho a abrirla pero tienen que seguir siendo autónomos, sólo que en lugar de salir a vender se dedicarían a formar nuevos comerciales y cobrar una comisión sobre estas ventas; me pareció más un modelo de franquiciado que otra cosa, pero ellos no tenían el mismo concepto.

Llegamos a nuestro destino sobre las diez y cuarto de la mañana y nos dirigimos a una cafetería; me explicaron que esa cafetería sería el punto de encuentro, donde tendríamos que volver para comer y luego más tarde para reunirnos todos y marcharnos a casa. Yo había desayunado en casa, pero se ve que el resto de mis compañeros no, así que dedicamos unos cuarenta minutos en desayunar, tras eso sacaron un plano y repartieron las calles de la localidad. Yo me fui con JL, caminamos durante unos diez minutos y ahora sí, por fin a las once y media de la mañana estábamos listos para trabajar. De momento parecía fácil, se trataba de entrar en tiendas y locales comerciales argumentando que íbamos de la compañía eléctrica, (sin indicar de qué compañía of course), y estábamos revisando las facturas de la localidad para ver si les correspondía algún tipo de descuento. Estuvimos haciendo eso hasta la una y media de la tarde más o menos, sin mucho éxito, la verdad ya que aunque JL le ponía ganas de verdad y yo mostraba interés ayudándole, no conseguimos ningún contrato. Cuando le pregunté cuánto cobraba por cada contrato sólo conseguía evasivas, no daba ningún dato concreto, la única información que conseguí fue que la comisión dependía de la potencia contratada por el cliente, y que los contratos combinados de electricidad y gas se pagaban más caros. Cuando empezaron a cerrar los locales comerciales nos fuimos a hacer puerta fría, la verdad es que hasta ese momento no me había parecido mal del todo “la tarea a desempeñar”, porque lo que es el trato, y por tanto el conjunto del trabajo me parecía una auténtica porquería. Pero ya cuando nos pusimos a “picar puertas” fue el colmo.

Cuando pasas muchas horas con una persona y tienes un carácter abierto, como el mío, la gente suele contarte cosas, que una no siempre quiere escuchar. En una de las tantas puertas que tocamos nos abrió una señorita que estaba de buen ver,  tras intentar venderle Iberdrola sin éxito, y cuando la puerta se hubo cerrado JL dijo “Dios que buena estaba la perra!” a lo que yo sonreí, y siguó con un “aquí por un contrato se hace lo que haya que hacer, si el que te abre la puerta está cañón y tú sospechas que chupándosela te firma un contrato, pues se la chupas”

Todos tenemos un precio, soy consciente de ello, todos nosotros ante un cheque con suficientes ceros seríamos capaces de vendernos, pero ¿venderte por la comisión de un contrato de Iberdrola? ¿estamos locos o qué? Si van a hacerme una proposición indecente, que al menos sea seria. Llegados a este punto como podéis imaginar yo ya había descartado el trabajo definitivamente, y si no hubiera sido porque no disponía de medio de transporte no habría aguantado ni un segundo más con el paripé.

En fin, llegó la hora de comer y volvemos al punto de encuentro, comemos un bocadillo en esta cafetería, y nos dedicamos a hacer tiempo hasta las cinco de la tarde para volver a empezar a picar puertas. Como no podía ser de otra manera la sobremesa discurrió hablando de trabajo y de cuánto le faltaba a cada uno para conseguir su oficina . Volvemos al trabajo y lo que estaba bien claro es que no iba a aguantar la tarde al lado de JL, así que me las ingenié para, amablemente cambiar de compañero, la excusa de querer ver otras formas de venta me vino de maravilla.

La tarde la pasé con un chico de otra provincia que estaba de reciclaje en “nuestra” sede. En concreto se estaba reciclando porque le abrieron la oficina y tras seis meses se la dieron a otro chico por no cumplir los objetivos. Ahí saqué la conclusión, no sé si errónea o acertada de que la empresa monta una oficina y va alternándola entre los trabajadores para mantenerles vivo el sueño de retirarlos de la calle, a lo Pretty Woman

A eso de las siete y media de la tarde comenzó a llover, pero no importa Show must go on, así que seguimos picando puertas. Tengo que decir a favor de mi compañero de la tarde que él si consiguió cerrar alguna que otra venta, aunque también tengo que decir en su contra que en ninguna de ellas dijo ser de Iberdrola sino “de la empresa de la luz”, y si le preguntaban se identificaba sin problema como comercial de Endesa, cuando le pregunté al respecto me dijo que no mentía puesto que todo el cableado era de Endesa, así que en el fondo, según él, trabajaba para esta empresa también. A las ocho de la tarde este chico se fue, porque tenía que volver a su provincia y tuve que volver a vender con JL. Viendo la hora le pregunté sobre a qué hora volvíamos y me explicó que cuando daban de alta un contrato tenían que llamar al call center para pasar el alta, y como las teleoperadoras estaban trabajando hasta las nueve y media de la noche pues ellos estaban picando puertas hasta las nueve y media de la noche. Le expliqué que yo no podía estar en aquel pueblo hasta esa hora puesto que el último tren hasta mi localidad salía a las diez de la noche desde al lado de la oficina, así que o bien volvíamos ya para que pudiera coger el tren y volver a mi casa o bien se hacía cargo él mismo de llevarme a mi casa si perdía el tren. JL se indignó muchísimo haciéndome ver que él tenía que cumplir un horario y no podía irse cuando le diera la gana, a lo que le espeté “¿pero no eres autónomo? un autónomo por definición tiene su propio horario y vuelve a casa cuando considera que ha terminado de trabajar” a lo que contestó “tú lo que quieres es que me despidan por tu culpa”, ahí yo solté una carcajada que pareció no sentarle muy bien, y le expliqué que o bien me había perdido algo de la última reforma laboral o hasta donde yo sabía a los autónomos no se les puede despedir, en todo caso se deja de contar con sus servicios, pero en tal caso tú con tu autónomo puedes vender tu servicio a cualquier otra empresa, que para eso eres autónomo; y por supuesto ya aproveché para decirle que era una porquería de trabajo y que lo tenían engañado, “si yo trabajara para vosotros – le expliqué – saldría de mi casa a las ocho de la mañana, llegaría aquí sobre las nueve y tras un café rapidito me pondría a vender a muerte hasta las dos y media de la tarde. Cogería el coche y me largaría a mi casa a comer y fin de la jornada, no entiendo por qué tanta tontería de ir a la oficina por la mañana, tener que desayunar durante cuarenta minutos y luego estar casi tres horas a medio día mirando las caras de los compañeros en el bar. Te montas tu horario, haces tus ventas y listo” ¿qué creéis que me dijo JL? pues que eso no podía ser, que él tenía que cumplir un horario como todos los trabajadores del mundo y no podía hacer lo que le diera la gana. Aún sigo sin saber qué parte de AUTÓNOMO no había entendido.

Y encima la cosa no terminaba ahí, no señor, de diez a diez y media de la noche tenían que pasar todos por la oficina a dejar los contratos que habían dado de alta y meterlos en no se qué fichero, según él para no violar la ley de protección de datos.

Resumen: volví a mi casa tras catorce horas fuera, en las que aprendí que hay gente que tiene la capacidad de esclavizar a los demás y que éstos encima lo defiendan. Porque incluso a todo aquel que rechazaba la oferta de trabajo o se iban al poco tiempo lo ridiculizaban los mismos compañeros, los llamaban “vacas”. No sé qué les dan pero están todos obsesionados con la oficina que les van a montar, se saben al pie de la letra todo lo el IVA que pueden desgravar con su autónomo pero consienten que les traten como asalariados. Y no señores, no es así, si alguien quiere que cumpla un horario y unos objetivos que me abone la seguridad social y me ponga un sueldo; si sólo me paga a comisión dedicaré el tiempo que estime que tengo que dedicar y venderé lo que estime oportuno, además si el chico cañón me abre la puerta y no me firma el contrato de Iberdrola puedo intentar venderle un kilo de tomates o una aspiradora, porque para eso soy autónomo. Y lo más importante, si decido chupársela será por decisión propia y no para conseguir una comisión de veinticinco euros.

Foto: www.perez-castillo.com

Sobre trabajos dignos

La crisis en España empezó en el 2007 pero a mí me llegó sólo hace tres años, cuando confiando en mis posibilidades le eché valor, y tras una, muy mala, racha en el trabajo llegué a un acuerdo con ellos y puse fin a mi relación laboral con la empresa en la que había trabajado durante casi una década. Desde ese momento todo ha ido cuesta abajo y sin frenos… Casi desde el principio me planteé la posibilidad de escribir un blog, pero fui entrando en la desidia y en el tan temido “mañana lo empiezo”, hasta que se me ha acabado la prestación por desempleo y la ayuda y todo sin haber tenido la oportunidad de encontrar un trabajo digno. Aquí es donde muchos dirán que quizá soy exigente a la hora de encontrar un puesto de trabajo, pues no señores, para mí un trabajo digno es aquel en el que yo ofrezco un servicio a cierto señor empresario, y ese señor empresario a cambio me da un sueldo. Desde este punto de vista veo yo lo que debe ser un trabajo digno.

No sé en el resto del país, pero en mi provincia todas las ofertas de trabajo disponibles son de comercial, y no tengo nada contra los comerciales, de hecho todos estamos obligados a vender continuamente, y lo hacemos casi de manera inconsciente, ya desde pequeños cuando intentamos que nuestro padre entienda que hemos suspendido porque la profesora nos tiene manía; ¿o no? ¿y cuántas veces le hemos “vendido la moto” a nuestra pareja para conseguir algo? Todos somos vendedores natos; pero lo que no somos es una ONG.

“Es que tienes que aprender el trabajo” te dicen, o “¿Cómo te voy a pagar sino has vendido nada?”, “Tendré que ver cómo trabajas antes de pagarte” y mil zandeces más. Bajo esta misma premisa puedo abrir mañana una tienda de zapatos, y meter a una chica para que aprenda el oficio,  cada día que no venda ni un par de zapatos pues no cobrará porque no estará haciendo su trabajo, y por supuesto tendrá que estar dada de alta como autónoma y cobrar sólo una comisión sobre cada par de zapatos que venda. Y que no se queje la señorita o el fulano en cuestión, porque será un trabajador privilegiado, que hay muchos vendedores obligados a ir puerta por puerta pagando ellos el transporte y en mi tienda de zapatos habrá aire acondicionado y no se mojará cuando llueva.

Si esta situación no nos parece real ni posible, ¿por qué si que lo aceptamos en el caso de los comerciales puerta a puerta? Me da igual lo que vendan, si un trabajador está dado de alta como autónomo, ya, y para empezar, por definición no es un asalariado sino lo que su propio nombre indica es AUTONOMO, es un empresario independiente, y puede dedicar su tiempo a lo que le parezca y vender los productos que le apetezcan. Un trabajador autónomo puede perfectamente tocar a una puerta y si no consigue colocar un contrato de Iberdrola intentar vender un vibrador, porque para eso es un trabajador autónomo y se paga él mismo su seguridad social.

En este tiempo he intentado evitar por completo este tipo de puestos de “trabajo” pero llega un punto en que te dices “bueno, vamos a intentarlo, quizá no es tan malo y yo soy una exagerada”. Y vas a una entrevista en la que te cuentan poco, o nada sobre la empresa,y te despiden amablemente con un “ya te llamaremos”. Y siempre llaman, para tu sorpresa siempre llaman, en el sector comercial a puerta fría no hay crisis. Si quieres puedes empezar a trabajar mañana ¿qué digo mañana? ahora mismo, da igual que sean las dos y media de la mañana, que para eso eres autónomo y si te da la gana empezar a vender contratos de Endesa a las tres de la mañana, para que tengas un margen y prepararte al menos el “pich” que lo llaman ellos, pues lo haces y si consigues vender algo olé tú y tus huevos morenos!!! eso es productividad sí señor!!!

Una vez pasada esa dura criba de selección, con suerte, te meten en un coche con un par de desconocidos, sin suerte te dicen a dónde tienes que ir y te buscas la vida que para eso eres autónomo, y empiezas a ver cómo un compañero va tocando a las puertas diciendo “Soy el de Sevillana” (Sevillana de Electricidad, es el nombre de al antigua comercializadora de electricidad en Andalucía, actualmente es Endesa, pero como los andaluces somos así seguimos llamándola Sevillana), y da igual que seas comercial de Iberdrola, tú dices “Señora vengo de Sevillana, para revisarle si le podemos hacer un descuento en el recibo”, y también da igual que el precio del kilowatio sea más caro con Iberdrola, tú limítate a decir que le vas a hacer un descuento en la factura y verás como ni una Maruja se te resiste.