Domingo de Resurrección

Acaba la Semana Santa y con ella ese “dolce far niente” del que hemos disfrutado durante cuatro o cinco días, dependiendo del caso. No seré yo quién diga que no me gusta esta fiesta folclórica, porque me encanta, pero para mí es sólo eso, cultura, folclore y tradición; si buscas una Pascua religiosa, esta, desde luego no la encontrarás en las procesiones, al menos en las de mi ciudad. Pero a lo que iba, que me disperso; están muy bien estos días de relax, pero para las personas que tenemos proyectos en el tintero pueden convertirse en auténticos días de pesadilla.

No sé si os lo comenté pero recientemente volví a quedarme sin trabajo, prometo contar la experiencia completa en otro post, pero esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión. El asunto es que mi hermana y yo estudiamos lo mismo, delineación para más señas, y en la actual situación, podéis imaginar que no es el mejor momento para encontrar trabajo en el sector de la construcción. Así que, vamos a intentar lanzarnos como freelances, esa palabra que está ahora tan de moda, junto con emprendimiento. A ver si nos va tan bien el tema del autoempleo como a Bárcenas, que según cuenta él mismo ha amasado una fortuna gracias a su talento de emprendedor. Imagino que no tendremos tanta suerte, aunque todo es intentarlo. Esta semana todo se encuentra en stand by: las empresas no contestan a los mails, los contactos de vacaciones, los presupuestos que enviamos no tienen respuesta…etc… así que muy a tu pesar, lo mejor que se puede hacer es sumarse a la fiesta y disfrutar de los días de relax.

Parte de estos días los he dedicado a la fotografía, afición que empiezo a descubrir y que me relaja; la verdad es que me ayuda bastante a desconectar y debería practicarla más asiduamente. La fotografía es para mí todo lo contrario a este blog, ya que este rincón lo uso como espacio de recogimiento y reflexión. Pero ambas cosas hacen falta en la vida, tanto el saber desconectar en el momento oportuno como el pararnos a pensar las cosas y darles orden en la cabeza de vez en cuando. Os dejo una de las fotos que hice para que le echéis un vistazo, no es la que más me gusta, pero sí es la que más éxito está teniendo de momento en mis redes sociales (aunque tengo que decir que sólo he compartido tres de las casi quinientas que hice)

tejares original hdr

Al día siguiente fui de procesiones y algo que, en principio, e independientemente de la fe o del motivo que te lleve a ir a ver los tronos, debe ser festivo o, cuanto menos, bienintencionado; me enseñó que la gente está, estamos, muy crispados. Creo que la situación está que arde, y la calle se encuentra muy nerviosa; pienso que sólo hace falta la chispa que lo inicie todo… pero me resulta muy curioso el hecho de que saltemos por tonterías y luego por las cosas importantes nos quedemos cómodamente sentaditos en casa, o, como mucho le demos “me gusta” a la frase revolucionaria que ha puesto nuestro cuñado en Facebook.

Reflexiono y me planteo bajar al centro un Jueves Santo ¿qué espero encontrar? Si esos días tiras un alfiler por un balcón y se pinchan veinte. Pues gente, aglomeraciones, zarandeos, pisotones, calor, dolor de riñones y de pies, el típico carrito con el bebé de turno…en fin, ya sé lo que hay, lo valoro y pienso que me compensa pues adelante. Quedo con una amiga en el centro y cojo el tren de Cercanías. La verdad es que no esperaba sufrir empujones tan pronto, pero el tren iba a reventar, creo que si RENFE hubiera contratado empujadores profesionales, como en China habríamos bajado algo la tasa de desempleo, al menos temporalmente.

metro tokyo

Foto:informaciondeviajes.blogspot.com

Aunque para ser sinceros hay que decir que tuvo su momento gracioso cuando se oyó a una chica gritar, con voz angustiada, desde el fondo: “No achuchéis más que se me van salir las tetas, que me las acabo de operar y me duelen!!!”  Me pareció tan grotesco que fue un momento digno del mismísimo Pedro Almodóvar. En cuanto bajé del tren y vi el andén colapsado me replanteé si había barajado correctamente los pros y los contras, y me acordé de mi chico despidiéndose de mí, con una media sonrisa de superioridad mientras me decía “ala! a pasarlo bien de procesiones!”, en ese preciso instante le envidié, seguro que estaba tirado en el sillón con el mando de la xbox, mientras yo me jugaba la vida intentando salir de la estación de cercanías para vivir un poco de costumbrismo local.

¡No hay dolor! – me dije, y seguí mi camino. Una vez en la calle fui consciente de que no encontraría a mi amiga, después de los últimos años de lluvias en estas fechas la ciudad tenía mono de Semana Santa y estaba todo el mundo en la calle, así que definitivamente debía darlo por imposible. Pensé que si hubieran rodado “Salvar al Soldado Ryan” en mi ciudad en Jueves Santo, os digo yo que Ryan no vuelve a su casa, ni aunque salga a buscarlo el mismísimo Paco Lobatón, sin embargo no sé si volvió porque no he visto la peli, así que ya os digo que si no lo encontraron es porque está inspirada en la Semana Santa y lo de la guerra fue un cambio de guión para llegar a más público. Si no que se lo digan al pobre chaval de Telepizza que me encontré intentando cruzar pleno centro para hacer una entrega; en serio ¿quién tiene los cojones tan cuadrados como para pedir pizza un Jueves Santo viviendo por donde pasan todas las procesiones?. Spielberg te estoy dando una idea, de gratis, para una nueva película de terror: “Salvar al repartidor de pizza” ahí lo llevas!!!

Junta General de Accionistas de Telepizza. Repartidor.

Foto:foro.noticias3d.com

Anduve bastante por las calles del centro, vi algunos tronos y lo disfruté bastante, pero como os decía la gente está muy calentita, estuve a punto de presenciar varios altercados por personas que se indignaban por los empujones, pisotones y porque otras personas se les ponían delante cuando ellos llevaban una hora esperando para ver a un Cristo… y cristo el que se podía haber armado si la situación no se contiene más de una vez… Y es que no somos civilizados, es una falsa; la inmensa mayoría de nosotros somos egoístas y nos da igual pisotear los derechos de los demás, por eso estamos como estamos. Los únicos culpables somos nosotros, y eso, es algo que se ve en el día a día, en nuestros actos cotidianos y nuestra forma de tratar al que tenemos al lado.

No puedes empujar a una mujer que intenta subir al tren y tirarla al andén porque te molesta, igual que tampoco puedes intentar meterte en el vagón aunque sepas que no cabes. Ambos son actos egoístas, todos tenemos culpa, cada uno que sea responsable de la parte que le toca o, haciendo un símil cofrade, que cada cual aguante su vela, pero repito: culpables somos todos.

Llegué a casa destrozada y jurando por el honor de mi familia que el año que viene no bajo; lo veo desde la tele… que como dice mi abuelo es la mejor tribuna, no pasas frío ni te mojas ni nada, pero como cada año sé que es mentira, el año próximo no me acordaré de lo mal que lo he pasado este y volveré a plantarme allí para aguantar los empujones. Ya se sabe que sarna con gusto no pica, así que no me quejo.

Pero como digo en el título, hoy es Domingo de Resurrección, buen momento para hacer planes y resurgir mañana con nuevas fuerzas, después de este paréntesis para el cuerpo y el espíritu y poder enfrentarnos al trocito de historia que nos ha tocado vivir.

Anuncios

2 pensamientos en “Domingo de Resurrección”

  1. Yo este año he estado toda la Semana Santa en Málaga. Y la verdad es que todavía me duelen los pies, porque me pego unas buenas palizas. Pero como sarna con gusto no pica, ya estoy deseando que llegue la siguiente Semana Santa.
    El Jueves Santo, con la Legión en la calle, es prácticamente imposible ver la procesión de cerca. Aunque es algo que no me importa mucho porque a mí lo que me gusta es ver al Cristo de Mena y de lejos da la impresión de que fuese navegando sobre un mar de cabezas.
    Respecto a la gente, yo creo que en Semana Santa hay cierta gente que está siempre muy crispada (probablemente por el cansancio provocado por las largas esperas, los pisotones y las bullas). Recuerdo que hace años, cuando no había crisis, había la misma tensión en determinadas zonas del centro. Y es algo que también sucede en otras ciudades, ya que he leído varios artículos sobre agresiones a personas que pretendían circular libremente por el centro de Sevilla en Semana Santa.
    Pero este año en Málaga me he agobiado especialmente por dos motivos: las vallas y las sillas piratas. He podido comprobar que desde que murió aquel niño en la cabalgata de Reyes, el Ayuntamiento se ha puesto imposible con el tema de la seguridad. Por ello, en cualquier parte del recorrido plantan vallas para impedir el paso de la gente. De ese modo piensan que se garantiza la seguridad. Sin embargo, a mí lo que de verdad me da miedo es verme aprisionado contra un valla en medio de una bulla de gente (siempre se me viene a la memoria la tragedia de Heysel).
    Y una nueva forma de barreras ilegales que me sacan verdaderamente de quicio son las sillas de playa, los sillones de skay, los bancos corridos, las sillas de plástico o las banquetas portátiles que afloran por todas partes y que impiden la circulación por las zonas que no están acotadas por el recorrido oficial. Lo que me extraña es que la policía no haga nada por impedirlo, ya que es algo que es totalmente ilegal.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s